Domingo, 06 Abril 2014 16:51

Un Intento al Fitz

Written by 
Rate this item
(1 Vote)

Cerro ubicado en el cordón del Fitz Roy, pcia. de Santa Cruz, Argentina
Cerro Fitz Roy (3441), también llamado "Chaltén", por los primeros pobladores de la patagonia argentina, es decir los Tehuelches, Mapuches y otros; que después fueron tristemente despoblados, pero bueno, esa es otra historia, la triste historia de nuestra patagonia...

Durante muchos años fue considerado erróneamente un volcán por su características nubes alargadas que parecían salir de su cumbre. Actualmente se conoce perfectamente que se trata de una masa de granito, más precisamente un batolito, en una zona que se caracteríza por intrusiones batolíticas como consecuencia de la subducción de la placa del pacífico.

Ascendido por primera vez en el '52 por la expedición francesa compuesta por Lionel Terray, Guido Magnone, Jean Couzy, Louis Depassé, Jaques Poincenot, Georges Strouvé, Louis Lliboutry, René Ferlet y Francisco Ibañez.
La ruta más concurrida se llama "Francoargentina" y consiste en una combinación de aquella primer ruta y una más reciente y directa abierta por una cordada de argentinos en 1984 compuesta por Alberto Bendinger, Eduardo Brenner, Marcos Couch y Peter Friedrich .


   Las grandes montañas te dan vuelta de cabeza y te sacuden, en un par de minutos todo lo que no tenes bien firme se te cae a pedazos, al rato te das cuenta que todo es totalmente distinto a lo que pensabas, ó a lo que te habían contado y lo único que te queda para seguir subiendo es tu cabeza. De poco sirve la destreza técnica ó el estado físico sino tenes una mente preparada que la acompañe.

  Tenía, por lo menos yo muy claro que intentar el Fitz es algo muy duro y que nuestras posibilidades eran bajas aunque no mínimas, sin embargo me sorprendio ver que estábamos totalmente a la altura de esa escalada tan comprometida. "Compromiso" esa es la palabra que resume al Fitz.    El Fitz Roy es un cerro que posee tremenda atracción y no solo a mi me pasa, a todo el mundo le pasa y le ha pasado. Tiene algo especial, una magia que tal vez el cerro Torre no tenga pese a ser mucho mas "loco" ó "endiablado". El Fitz me "encantó" casi como una dulce melodía cuando lo vi en una foto hace 10 años que me diera Daniel Pizarro. Recuerdo que aquella vez le dije algo asi como: "¿como hay que hacer para subirlo?" y el me contesto: "hay que vivir unas cuantas temporadas de patagonia", .. y no estaba errado como tampoco estaba errado cuando dijo que para escalar de a tres, el tercero debe tener muy claro el jumareo. "Practiquenlo muy bien".

 Antes de salir para Patagonia y estando por Uspallata pase por lo del "Maestro Pizarro", como buscando abrevar, no..., y me dijo, Miguel te voy a dar un solo consejo; hagan la de ustedes, no se embarquen con la locura del resto, vivan "su" montaña, sientansé pioneros porque eso es lo que son... Y claro hacer montaña desde Rosario no es fácil, todas son primeras, esto de la escalada alpina recién nace por acá.  Yo atesore aquel afiche de propaganda que me diera, de una hosteria en que estaba la foto del Fitz al lado de un cordero a la llama, hasta que tuve la suerte en el 2001 de sacarle mis propias fotos mas serias, pero igualmente impactantes.  Finalmente habían pasado 3 temporadas patagonicas y 6 años para que pudieramos pensar en el cerro con seriedad. Y planificarlo ya es algo importante porque el Fitz es algo que exige "compromiso". Yo ya me conformaba con planificarlo. La idea era hacerle un intento serio y aprender.

 

De a ratos, estando colgado de un friend y ya mas acostumbrado, en esa bella fisura del primer largo si uno lo piensa dos segundos se siente la locura, se siente la demencia, se siente algo salvaje e indómito, casi como si uno estuviera montado a pelo sobre una bestia infernal que felizmente se halla dormida. Pero no miedo, si agradecimiento de poder estar ahí sintiendo todo eso. No hay lugar para el miedo porque hay que estar concentrado totalmente en lo que se esta haciendo.  Cuando me cambie las botas por las pedulas a 3 mts del pie de vía ó me saque los grampones colgado del relevo me di cuenta que si se me caía una de ellas ó uno de los grampones al abismo de 500mts que tenia debajo, muy probablemente salir de ese lugar me iba a demandar tanto que quizas no lo lograría.  No hay lugar para apoyar el traste. El relevo de pie de via de roca es colgado pisando con las dos puntas delanteras de los grampones en un hielo cristal azul. Fué el lugar en el que he estado que mas fuerza me ha transmitido. Es terrible y a la vez muy potente y hermoso. Un lugar que no permite errores, un lugar donde se sobrevive constantemente. Un lugar verdaderamente fantastico. Una gran montaña. 

Increiblemente parece que hay gente que no siente nada o parecieran inmunes a la avalancha de emociones que generan estos lugares, pasan por la brecha y no destacan nada, llegan a pie de via casi como si fuera una pavada. Yo les soy sincero; la primera vez que escale de noche parte de la brecha en el 2003 tenia la cabeza llena de preguntas, y todavía faltaba lo mejor, la silla, porque la brecha es la casa de uno. Cuando escalamos por primera vez una tarde la brecha esta temporada, mis amigos se sorprendieron de lo que era la escalada, tanto, que si íbamos de noche no la terminabamos.

 

El fitz no tiene 14 largos de roca ese es un error terrible, el fitz tiene una ruta (la mas corta) que consiste en 20 largos de los cuales 6 son mixtos. Además hay dos tramos " relativamente caminados" y que no se tienen en cuenta, uno en la silla que consiste en 150 mts de desnivel de un mixto facil y tramos de hielo glaciar y algun largo de 4to en roca, además del filo cumbrero que son otros 150mts de un mixto facil. Cada uno de estos tramos demanda por lo menos 1 hora.

 

Algo muy lindo que me paso fue encontrarme con la olla Essen que habia encanutado hace ya 4 años cerca de Rio Blanco. Junto con esta habia dejado un tempranillo que Ramiro Casas nos habia dado a J.P. Mosconi y a mi en el 2002. Yo pensaba que la botella al congelarse en invierno se iba a romper, es más pensé que con los inviernos pasados ya no encontraría nada, sin embargo la encontré intacta y acostada como debe ser. Dimos cuenta de ella. Fue un emocionante encuentro.

 

Las vivencias que trato de transmitir lo mejor que puedo son mis vivencias, las de hoy, mañana pueden ser otras, también las de otros pueden ser totalmente distintas e igualmente respetables, tal vez mas simples ó en algunos casos insignificantes en el mismo lugar. No quiero crear una imagen de algo que sea prohibido para alguien, sino retratar una montaña, nada mas que eso una gran montaña. El resto de las agujas en las que tuve gran suerte de estar no tienen nada que ver con el entorno de este cerro, solo sirven de escalones y experiencia previa. El Chalten (Fitz Roy) es otra cosa, otro nivel, una experiencia en si mismo, otra dimension de montañismo, como lo fue el Ranrapalca en Perú, uno empieza a jugar a otra cosa, con otras reglas, se siente el peso del lugar en la cabeza todo el tiempo, sin embargo no deja de ser de lo mas simple que puede intentarse, en un lugar plagado de atletas y "mutantes de las montañas" que vienen de todo el mundo y nos hacen parecer unos aficionados casi patéticos.

 

Comprendi intimamente en aquel lugar que alcanzamos esta temporada que alli no habia lugar para errores, no había lugar para dudar en como debe realizarse una travesia por hielo expuesto. No había lugar para resbalarse, ni para un grampon que se sale. Cualquier inconveniente por mínimo que sea se magnifica cientos de veces. El arribo al pie de via de roca demanda una escalada en hielo y mixta por terreno expuesto que yo la llamaria una travesia interesante y delicada. No se puede ir lento, no se puede arrojar cosas a los compañeros, uno no puede caerse, ni a uno se le puede caer nada. Hay que ir rápido, livianos, concentrados y muy seguros.

 

Hicimos un par de intentos, con dos estrategias distintas, en el segundo logramos subir la brecha en 3 horas y media, nos alegramos porque los "gringos" la hacian en 3 horas. Y recuerdo que en el primer intento a la brecha de tarde esta temporada, pense que eso era muy rápido como para que nosotros lo lográramos alguna vez. Sin embargo cuando uno ya conoce el terreno, sabe que va a encontrar, conoce cada canal y le agarra el ritmo al hielo, va para arriba muy rapido. 100mts de desnivel por hora es un buen número.

 

La escalada alpina en este tipo de terrenos tiene una gran cuota de improvisación, y si bien la seguridad es fundamental, la velocidad es lo primero. Es raro armar un relevo de acuerdo a las "buenas artes" como usar triangulo de fuerzas, etc. Eso no existe porque se tardaria tanto que no se iria a ningun lado, y acá lo fundamental es ir rápido, ademas nadie se vuela en un terreno asi, seria la demencia volarse, posiblemente se arranque todo. Si bien el terreno es duro, sigue siendo tecnicamente sencillo. En este tipo de escalada velocidad = seguridad.

 

Uno llega a un relevo posible, evalua como esta armado rápidamente, que tenga varios clavos y esten aparentemente bien, mira los cordines, lo mejora si puede en forma rapida y ya le esta recuperando las cuerdas a los segundos. La velocidad se logra con experiencia y subiendo las partes sencillas en solitario. Un solitario seguro, para eso hay que tener un cierto nivel tecnico. No se puede asegurar los 300m de brecha "a reglamento" porque no se terminaría más. De a tres, el mecanismo que usamos fue; el primero equipa el largo, los segundos vienen en simultaneo escalando cada uno con una de las cuerdas.

 

La brecha tiene una rimaya y un neve que se estrecha en el primer canal de hielo cristal, son como 2 largos que se hacen en solitario y esto acelera las cosas notablemente. En alpina fácil como es la brecha, muchas cosas son mentira, no existen cuerdas gemelas, ni dobles, ni simples. Es todo lo mismo. Existe la cuerda nada mas. A veces la gemela se usa en simple y el primero equipa mientras esta viniendo el tercero jumareando. Por eso el equipo debe ser polivalente. Los tipos de cuerdas son cuestiones de laboratorio, como el factor 2.

 

En Chaltén y zona aledaña existe un ambiente enrarecido, yo le llamaría una mala onda generalizada. Salvo contados amigos y compañeros de otras escaladas, se mira al cielo y se frunce la jeta. Nada de alentar, de decir, che que bien, vienen de Rosario al Fitz, metanle huevo, denlo todo, vamos que se puede. Dicen, y... hace 50 dias que llueve, esta temporada es una cagada... Tengan cuidado porque la vía es grosa, hay otras posibilidades....

 

 Además hay algo increible, decir "vamos al Fitz" es casi mala palabra, entonces cuando te preguntan: ¿qué piensan hacer?, se dice... Y.... no seeeee, veremos...., lo que en el fondo equivale a decir, nos vamos a meter al Fitz a fondo viejaaaaaa. Y todo el mundo lo sabe, pero no se dice abiertamente. Y si lo decis, se siente algo asi como culpa, eso es muy loco. Pareciera que hay objetivos vedados para algunos.

Hay mucha gente que no puede evitar opinar de lo que no sabe, eso fue siempre así, desde la primera vez que estuve allá.

 Tambien hay mutantes no. Lo vimos a Kurt Albert, que viejo..., no das dos mangos, pero va para arriba... Es un Neardental. Nos dijeron que estaba Jim donini abriendo una via. E. Glowacz tambien. Hay pibes alucinados que vienen y te cuentan que lo vieron a Glowacz ó a los Pou en el ciber y estan como locos. Vi a Pou al lado mio loco, y chateaba.... Uhhhhhhhh. Yo pienso no, es gente grosa, me saco el sombrero, si, son animales, alguno ni se quien sea, y ni me interesa, mas que como anécdota alpinistica. Pero no podés quedarte en esa, en la admiración vana y con vos que pasa? Yo pienso que uno tiene que ser su propio Jim Donini, su propio Kurt Albert, y no estar como endrogado pensando y hablando constantemente de estos mutantes esponsoreados, que en el fondo laburan de alpinistas. Uno desde su incapacidad tecnica, física y montañistica, desde su sueño humilde de subir la guillo por la Amy, ó de meterse en el Fitz por una via mil veces subida como es la franco debe sentirse un pionero. Adentro de cada uno de nosotros hay un Donini ó un Albert, hay que dejarlo salir nada más. Tal vez haya incluso mucho más, quien sabe.

 

Uno tiene que sentirse a pleno con la montaña, hacer la de uno, evaluar el terreno y decidir sin verse influenciados por nadie. Uno debe sentirse L. Terray, porque nadie te lleva, nadie te equipa los largos y te fija cuerda, nadie te explica nada, nadie te dice lo que es la silla; cada metro ganado es un mundo nuevo que se abre a los ojos, el topo no sirve para nada realmente, algo que nunca antes pisaste, ni viste ni sentiste. Es como ir a la luna. Y que lindo es sentirse asi, por mas que no subas ni un metro, pero eso te enseña lo grande que eran estos soñadores y lo linda que es la montaña. Y aprendes mucho inevitablemente.

 

El escalador patagonico se compone de físico, mente y técnica. La mente es la punta de lanza, lo más importante, sin mente, sin una cabeza en la que este claro que queres; pero mucho antes de estar ahí colgado, mucho antes, en tu casa mientras mirás tele, y tenga muy en claro andonde te vas a meter; recalco muy en claro, la técnica y el estado físico no sirven absolutamente de nada. Si eso no es así, ante el mínimo contratiempo te pegas la vuelta por más que seas un animal físicamente. La patagonia te exige lo máximo mentalmente, no se parece a nada, no solo a vos sino pone a prueba la cabeza de toda la cordada.

 

Recuerdo de aquel último intento, que llegue a la rimaya y vi la pared de 15 mts vertical de hielo que da al neve de unos 45° y me hervia la cabeza. Ahi hay una cuerda fija a la cual uno puede autoasegurarse pero no la crei necesaria. Eran las 2:30 am aprox. Habiamos llegado en 1 hora desde Paso Superior y la noche era espléndida, no se oia la turbina, cosa que indicaba que el turbinero estaba de franco y por lo tanto era atinado subir la brecha. (normalmente el viento del oeste zumba en la silla y subir la brecha con el zumbido allá arriba no tiene sentido porque se llega y hay que volverse porque no se puede escalar la franco con semejante viento)

 

 

 

Ajusto las dragoneras y despierto las piquetas que dormian hace meses, alegres ellas y yo, escalo por una mezcla de hielo y nieve espectacular que deja meter la hoja a fondo y es muy seguro. El terreno es muy vertical y cuando uno esta llegando a la salida de la rimaya y alumbra para abajo, se da cuenta casi como un tarado, que si se cae, se hace torta, porque la nieve de abajo si bien es nieve a esta hora parece roca... Mmmm, hubiera sido mas sensato autoasegurarme a la cuerda fija, pensé.... Pero inmediatamente me dije: si uno no pasa esto en solitario es que no esta a la altura del objetivo. Igual ya saliendo y con los gemelos un poco apaleados, intente sin exito meter el jumar en la cuerda, imposible, estaba atascada en el hielo del borde. Bueno, ahora lo voy a tener que dar todo a puro huevo pensé. Ah, queres jugar?, aca tenes juego papá, me decia el Chalten... Entonces hay que apretar, soplar los malos pensamientos y darle masa para salir satisfactoriamente a terreno mas facil. Es hermoso sentir el sonido metalico de las piquetas que se ahoga en el hielo, un "zuk", "chac", "chac", otro "zuk-zuk", y otro chac-chac de los grampones, hermoso, ese sonido es mágico, equivale a montaña.

 El silencio, la noche, las estrellas que rodean el lugar, las luces lejanas del Chalten y la linterna que ilumina y hace brillar miles de luciernagas de hielo que van cayendo como gotas de cristal, ese sonido a cristales que caen en una noche calma....... y.... me envuelven, y ..... y caen sobre mi amigo que esta más abajo y este me insulta justificadamente con la parka llena de nieve. Una puteada me saca del esueño. Se va cerrando el nevé y armamos el primer relevo. Ahorramos casi 2 largos de cuerda haciendolos en solo.

 

Durante toda la brecha se aprende a escalar en roca con los grampones puestos, usar la piqueta de todas las formas posibles, es un mixto, no faltan los chispazos ó ver iluminarse el hielo cuando uno tira el piquetazo y la punta del piolet da contra la roca debajo. Uno nunca se saca los grampones, ni en los tramos de 4to en roca, y es perfecto porque el potencial de los grampones es enorme.

 Es muy alocada la escalada, llegado un punto todo vale y uno empieza a jugar con las herramientas y a tirar pasos de roca en hielo, escala con piquetas por la roca, una locura total. Pero aca todo es demencia, de a ratos me doy cuenta de eso, el objetivo mismo es una demencia, la brecha es una demencia y nosotros somos unos dementes que vinimos derechitos a la demencia y nos encontramos con un puñado de dementes como nosotros que piensan que estan sanos porque estamos todos juntos tomando mates en la silla. Pero no. Estamos locos. Pero lo disfrutamos, y es genial porque volvería 100 veces. Es un juego muy raro.

 

El turbinero, todavia dormido. Eso es bueno. Son casi las 6am y nos hierve la sangre. Hoy entraremos por fin al mundo prohibido de la silla del Chalten. Me asomo al oeste y veo el Torre en penumbras. Amanece muy lentamente. No veo linternas en ningun lado. Nos hemos colado sin que el Chaltén se de cuenta , estamos increíblemente solos en el Fitz. Nadie escala hoy. Parece que es un regalo. No tendremos la presion de nadie en la via, eso me entusiasma. Desde aqui en adelante cada metro subido sera desconocido. No puedo esperar para descubrirlos. Amanece y una mezcla de rojizos, azules, naranjas y amarillos inunda el el horizonte, mucha belleza, sopla una brisa suave y fría desde el valle del Torre. Ibamos a desayunar algo caliente en el col de la silla pero estamos algo restrasados. Idealmente ya tendríamos que estar llegando al pie de via de roca. Vamos para arriba.

Uno de los últimos días cuando ya habiamos bajado con todo de paso superior y jugabamos nuestra ultima carta al matar o morir en la Saint Exúpery llego a Rio Blanco un italiano muy simpatico, de unos 60 años. Nosotros estabamos algo contrariados por el "fracaso", discutiendo que habiamos errado ó que podíamos haber hecho mejor, en como planteariamos futuras patagonias y por ciertas cuestiones. El quería sacarse una foto con "los escaladores", y estaba convencido que habíamos hecho cumbre. No entendia mucho, pero sonreía y emanaba gran y admirable felicidad. Tenia pasta de montañista yo me di cuenta enseguida. Y si, habia escalado cosas alla en las Dolomitas dijo. Aunque yo creo que ocultaba cosas interesantes, mucho más de las que nos contó. Tenia una mirada llena de montañas me pareció, y eso se nota. Nos dejó un mensaje sin quererlo y sin hablar mientras se acomodaba entre nosotros para la foto, nos dejo algo de su felicidad, de su simpleza y nosotros nos miramos como tontos en nuestras cavilaciones y nuestros reproches. Y nos dimos cuenta que nos faltaba sonreir, nos faltaba reirnos de todo y disfrutar de esto que se nos regalaba a cada minuto. Patagonia es asi, no se parece en nada al resto de las montañas, hay algo que ronda el aire y es muy loco. Hay mucho de cuestiones mentales, de decisiones al todo o nada, de clima que cambia en horas de cansancio mental y cosas asi. De no poder escalar ni un metro en meses. Mucha presión a veces aunque uno no lo quiera.

En aquel unico largo de roca que pudimos hacer me di cuenta que lo importante es la amistad, y disfrutar ese lugar, tener esos amigos y compartir con ellos esos metros de locura y no si podíamos hacer 3 ó 4 largos más ó llegar a la cumbre. Lo importante era estar ahi con ellos. Y.... volver para contarlo, tomarnos unos mates con tortas fritas sintiendonos tan felices. Entrar al infierno y volver para contarlo. A veces el infierno es muy calmo, como en estos días. Imagínense cuando se pone feo, y suele ponerse muy feo ahí.

 En aquel primer intento, decidimos ir a la brecha un día tipo 10 de la mañana. A mi no se me hubiera ocurrido, pero el clima era tan bueno que parecia atinado, además me entusiasmaba la idea de escalar la brecha de día para hacer buenas fotos y entenderla mejor porque la última temporada transcurrió de noche y realmente fue muy alocada su escalada y solo entendía lo que iluminaba mi linterna. Como punto positivo era adelantarnos a todo el mundo y escalarla sin nadie arriba cosa que me parecía muy bueno.

 La Brecha de los italianos es el tramo más peligroso del fitz Roy. Consiste en un tramo inferior que es un nevé triangular y luego se arman coulouirs muy estrechos conectados por rampas de nieve cortas. Ha muerto gente, cordadas enteras han caido, amigos han tenido fracturas por impacto de piedras, hielos ó piquetas. Hay rapeles viejos, cuerdas fijas y reuniones por todos lados, clavos en las paredes laterales de la época en que el neve era más grande. Las piedras suelen estar pegadas por el hielo y hubo ocasiones en que rapelando se han arrancado enormes bloques arrastrando gente al glaciar. Sumado a esto es un lugar en donde no hay posibilidad de desplazamientos laterales, entonces uno escala sobre el resto. A mi me preocupaba mucho la idea de tener que escalar por ahi debajo de otras cordadas, por suerte las tres veces que la hice fue siempre solos.

 

La primer estrategia era ir a vivaquear al col de la Brecha con todo y al día siguiente entrar a la roca. Las mochilas estaban bastante pesadas, unos 15kg cada uno y escalar con ese peso es algo muy desagradable, sobretodo en los primeros metros verticales, después uno se resigna. La Brecha asi nos demandó unas 5 horas, estaba un poco fundida. El viento en el col era terrible. Por suerte el lugar de vivac es muy reparado y nos dimos el gusto de tomarnos unos mates ahí, mirando la sombra del fitz en el valle. El lugar de vivac es para dos, asi que a mi me tocó dormir en una chimenea recostada a un lado. Sobre nuestras cabezas el viento que subía a 70km/h helado del magnífico valle del torre trazaba sobre nuestras cabezas un plano blanco de nieve volada. La energia del viento es enorme, el zumbido también. Teníamos fe en que amanecería sin viento, pero no fue asi, el día era magnífico pero el viento no nos permitía seguir.

 

Apenas se llega a un lugar así uno se siente oprimido, por la cabeza pasan muchas cosas, uno se siente desnudo y expuesto, a merced de la naturaleza más salvaje. Es un lugar bello, hermoso para cualquiera, es el sueño de cualquier andinista pero a la vez es desolador, no tiene vida ni la permite y uno siente eso de forma casi ancestral. Se extraña la familia, pensas en tu casa en tu cama calentita, pero eso dura un rato. Uno se da cuenta en su instinto animal que aflora en esos lugares que ahi no se vive, se sobrevive, que todo es tan bello que es de cuidado, casi como un encanto que te atrae intensamente como la luz azul de los matamoscas eléctricos y al que siempre volveras porque es hermoso y es lo que a uno le gusta de la montaña, pero en el que si no estas al 100% te podés morís simplemente. Hay que cuerpear los alambres electrificados para disfrutar de la luz azul diría una mosca.

 

 Muy poco puede hacer tu compañero más alla de la brecha por vos si ocurre algo fuera de lo común. Si perdes un grampon ó si te doblás un tobillo y esto hablando de condiciones normales, con sol y buen clima. En la silla del Fitz esta un gran andinista, Horacio Bresba, alguien que hizo cumbre y volvió agotado físicamente al pie de vía. Parece que resbaló por los toboganes helados tenebrosos y azules de la oeste de la silla pero quedo con vida. Su compañero solo pudo hablar con él y dejarlo ahí. No hay lugar para otra cosa. Es así. Por eso hay que medir cada paso sinceramente entre toda la cordada y no desesperarse por la cumbre.

 Una vez que uno se mete de lleno a la pared hay que estar al 100% siempre y tener el resto suficiente para volver a la brecha hasta con un pesto enorme. Compromiso. Con algo de sol y casi sin viento salir del pie de via hasta la brecha nos llevo hora y media larga.

 En la silla sopla aunque sea un dia excelente porque es un filo y patagónico. Y cuando sopla en serio se vuelan las piedras de su lomo. Zumba el viento como una turbina y se oye desde paso superior. Por eso lo del turbinero. Se ve el granito maltratado por el viento. El filo tiene 40cm de ancho, mitad hielo y mitad nieve volada, exactamente espacio para pisar y el grampon del lado oeste no agarra bien en el hielo porque es durisimo, se siente inseguro, compactado por el viento terrible. Ese filo se prolonga unos 150mts y luego sube lentamente a unos 45° hasta que es necesario usar piolet tracción en un hielo que se estalla y caen lajas de hielo transparente por 500mts al glaciar debajo. Se hace una travesía horizontal en 12 puntas de 20mts hasta la fisura micro del pie de vía. Ahí hay tres clavos, se refuerzan con stoppers nro 3 y 2. Y colgate porque los gemelos te matan porque estas en 12 puntas hace rato.

 Ahi decis: ¿y aca de que me disfrazo?, estas colgado de la reunión, en la cual no te queda otra que confiar, tenes que traer a tus compañeros a este lugar inexistente y tenes que empezar a escalar una fisura minúscula 6c de 40m. ¿Como te organizas? No podes ni tomar agua, ni orinar. ¿donde pongo los grampones? te patinás en el hielo y donde metes las botas. ¿las pédulas, como me las pongo? Son 100 preguntas que de repente se te vienen a la cabeza y ahí tenés que tener mente fría y hacer todo con calma. Que no se me caiga nada aca porque es el fin de la movida, pensaba. Miras la fisura que sigue y adentro tiene hielo, asi que tenes que ir con una piqueta para arriba limpiando.

  Hicimos dos intentos, el primero hasta la brecha y vivaqueamos ahí. Al día siguiente amanecio muy ventoso pero todo despejado, éramos 10 en el vivac. Es increíble lo que sucede en los campamentos altos de Patagonia todos esperan a ver que hace el resto, uno sale, todo el mundo sale. Te preguntan en Paso Superior por ejemplo, ¿a que hora salen?, y a vos que te importa, habría que contestarles... Eso yo no lo entiendo, siempre preguntan lo mismo cuando llegás a Paso. Aparte todo el mundo obviamente miente en la hora de salida porque quiere adelantarse al resto. Esto hace que se genere la demencia, como sucedió en el primer intento, estabamos en la brecha vivaqueando desde la tarde anterior y a las 3 de la mañana aparecieron 7 linternitas desesperadas. Después estuvieron 4 horas sentados en el hielo esperando que amanezca. Nadie piensa, todos se guían por lo que hace el resto. Esa mañana, nosotros eramos los mas gatos del lugar y yo ya habia decidido dejar a todos pasar y que se metan a la pared de roca, que se maten pensaba, porque no quería tener gente abajo presionandome en un lugar así. Se hicieron las 8am y todos estaban mirandose la cara mientras se oía como zumbaba el viento en el filo, nadie movió, eso me parecio muy interesante. Todos haciendose los duros y ahora arrugaban por un "poquito" de viento. Me preguntaba que hubiera hecho un tipo como Orlandi ó Salvaterra en ese lugar, juego plata que salían para arriba.

 Hay un tema con el Fitz, tiene muchas vías, sin embargo van todos a la franco, los changas como nosotros y los grosos, en vez de buscar otras vías de más nivel, entonces siempre hay que lidiar con gente en la via y eso es un gran problema. No me gusta, da para accidentes y es estresante porque seguramente el resto irá más rápido en teoría, entonces de seguir para arriba en algún momento uno se encuentra equipando y mezclado con gente rapelando ó cordadas entreveradas. Por eso y ya con esta experiencia no volvería al Fitz por esta misma vía, creo que el pilar Goretta de Casarotto es una via más montañera al cerro.

 

El segundo intento le pegamos de Paso superior sin parar, y sin dormir la noche anterior y eso fue muy desgastante. El Fitz exige un estado físico superior, una resistencia desarrollada para aguantar 30 horas y seguir fuertes y concentrados para la bajada, es algo para lo que hay que prepararse seriamente. Como dice Mark Twight, "tenes que entrenar para ser lo mas indestructible que puedas", y asi es. En este tipo de montañas, y el Fitz es de lo mas livianito en este tema, no podes darte el lujo de estar agotado físicamente porque la podes quedar si las condiciones empeoran repentinamente. Además del físico que es cuestión de entrenar hay otro tema fundamental y es la cabeza, la mente. Los lugares como la silla, si bien en ningun relato se destaca nada importante, es un lugar que te quita energía mental, son muy expuestos, siniestros y preocupan cuando uno piensa en el regreso. La única manera de estar preparado para esto es tener experiencia.

 Esta vez me alegró haber detectado inmediatamente el primer eslabón de la cadena de errores que lleva al accidente ó a la gran cagada. Por alguna razón, vaya a saber en que estábamos pensando, decidimos dejar atrás e incluso bajar de Paso Superior las estacas y tornillos de hielo despues de la primera escalada de la Brecha. Como no hicieron falta ni se podían colocar en ningún lado y además había que alivianar, nos pareció atinado. Cuando encare por ese filo de la muerte de la silla, en el que no hay mejor lugar para caerse, ¿oeste ó este?, pensaba yo, mientras trataba de que el grampon del lado oeste muerda mejor en el hielo y trataba de no pisar demasiado el del este, el del borde de nieve volada a 70° por miedo a que se vaya toda una placa. Unos minutos antes habiamos llegado a la poco feliz decisión de que si alguien se caía el resto se tiraba al lado apuesto del filo, pero no parecía muy sensato porque eramos tres, había un desbalance, era algo extremo. Caminabamos como viejitos hechos encima, esa era la imagen, porque uno va medio agachado con los cubrepantalones anchos, tratando de ver porque mierda el grampon trata de patinarse en el hielo y no muerde, claro si habiamos estado arrancándole chispas toda la noche por las piedras....

Y volviendo al eslabón, me dije, como puede ser que no tengamos un par de tornillos de hielo, no para usarlos ahora, sino, pensaba que cuando volvieramos cansados de la escalada serían muy importantes, tanto para rapelar del ppio de vía ó para asegurar el descenso, haciendo un ensamble con tornillos tal vez, ahora no soplaba pero si soplaba al regreso es imposible ir por el filo, porque se camina al borde de un balcon que da al este. Sumado a esto muy posiblemente volvieramos de madrugada asi que era mas que preocupante el tema. Sin duda con la turbina en marcha ibamos a tener que travesear el tobogan de hielo azul más abajo y hacer eso sin tornillos era la demencia misma. Ahi fue que me dije, no tener tornillos es el primer error en la cadena de errores que lleva a la gran cagada. Y enseguida pense, nos vamos a tener que volver tarde o temprano. Oimos por ahi que una cordada tuvo que travesear la silla cuerpo a tierra agarrandose a piquetazos del hielo para no volarse del filo, asi sopla la turbina, no es broma. Hace poco y ojeando el libro Patagonia de Metzeltin-Buscaini, llama a la silla "ese horrendo lugar".

 Nico trae siempre "innovaciones" increíbles, una es la goma de bici, la goma de bici es un material que sirve para todo y lo he comprobado. Por ejemplo uno tiene una polaina explotada, con el abrojo roto, toma una cinta hecha con cámara de bici y se amorcilla la pierna por encima de la polaina y listo no se abre más.

 Para los grampones lo mismo, como seguridad adicional y para que no se salgan por si falla algo uno se amorcilla el empeine uniendo bota y grampon con una par de vueltas de goma de bici bien ajustadas, un nudo y listo. Encima la goma se congela asi que no podes sacarte los grampones hasta Calafate más o menos. Esto me pareció algo realmente útil, porque el fantasma del grampón que se sale es preocupante.

 Ahora trajo otra que parece, segun me dijo, lo uso Salvaterra en el Torre y son los guantes cloaqueros. Si, no más goretex, no mas el problema de los mitones expedition, que se les mete agua, que se les mete nieve, que no tienen selladas las costuras, siempre la mano mojada, la onda es el guante de los cloaqueros, los que andan con el camión atmosférico y manejan los caños de caca. Creo que esto es sencillamente genial, guantes cloaqueros para subir el Torre por el "Arca de los vientos", es lo máximo. Son unos guantes de goma largos y gruesos totalmente impermeables, vienen en azul y en rojo, a gusto. Valen 10mangos, debajo te pones un guante de lana ó un interior de algun material abrigado y con eso se escala por mixtos, hielo, etc. Parece que anda bien, aunque yo no lo he probado todavia. Ahora si Salvaterra lo usa es porque se debe haber cansado del goretex, del capilene, del nomasgot y de toda esa porquería. Hablando de este muchacho, de los ultimos 25 años, 16 años estuvo en temporadas de Patagonia, asi que algo sabe del tema.

Bueno y para ir cerrando, un largo de roca 6c/A1 hicimos, podríamos haber hecho hasta los diedros probablemente pero fueron sumandose cosas, primero lo de los tornillos, luego el primer largo tardé bastante en equiparlo, casi 2 horas en artificial, es muy sostenido y hacen falta toda la misma medida de friends y stoppers. La técnica es otra, robarlo, ir con un par de friends en cada mano e ir escalando con los pies y metiendo los friends a modo de toma, pero bueno, eso te das cuenta después. Vas con diez mil cosas colgando, 3 cuerdas, dos botas, los grampones, la camara, vas con todo el equipo de roca y una piqueta, la parka, los lentes, el casco. Una locura.

 Ademas la ansiedad de la noche anterior habia hecho que no durmieramos nada asi que uno de nosotros se dormía al pie de vía y yo ya estaba cansado. El clima era bueno aunque empezaba a nublarse con nubes altas, de seguir no íbamos a tener posibilidades de cumbre, y si de alguna manera llegábamos iba a ser muy entrada la noche y listos para quedarla en algun lado, asi que evaluando todo en esa reunion del primer largo a las 10am, decidimos volvernos. Obviamente que un poco cabizbajos. Desde el momento en que decidimos bajar hasta que llegamos a la brecha de nuevo pasaron 3 horas mínimo. El rapel es en diagonal asi que hay que poner y retirar equipo. Luego se hace un rapel del pie de vía en diagonal agarrandose al hielo con una piqueta para no pendular, asi que no es nada sencillo demontar del potro salvaje. Queda luego un rapel más de 60m en los 4tos descendiendo a la brecha, una caminata y obviamente unos 6 rapeles en la brecha misma desde cosas dudosas para llegar a la rimaya.

 

Cuando vuelva a intentar el Fitz seguramente no será por esa ruta, porque tener la suerte de que no haya nadie abajo ó arriba tuyo, tirandote cosas, es casi imposible. Y no es solo una cuestión de soledad nomás es una cuestión de seguridad fundamentalmente, no se puede estar en una montaña tan comprometida lidiando con tanta gente en la misma via, es un peligro, además habiendo tanta roca disponible en el mismo cerro. Hay tanto granito que estar todos amontonados en la misma via es una idiotez.

 

Tuvimos la suerte de tener un gran cerro como el Fitz solo para nosotros y eso fue genial, hermoso, revelador. Vimos por toda la fisura las estacas que seguramente puso Magnone en 1952, increíble con lo que esos franceses escalaban. Estar solos con la montaña, mano a mano con la bestia y darle lucha, entenderlo y entendernos nosotros mismos, ver en que mejorar, en que le erramos, quienes eramos y hasta donde podemos soñar. Mirar adentro nuestro y ver cosas. Aprender. El Chaltén es una montaña, no es una aguja, una gran montaña, y lo es si no hay nadie, si estamos solos con nosotros mismos y nuestros compañeros, es algo salvaje, indomable, serio y comprometido, pero a la vez hermoso y magnífico, el sueño de cualquier escalador alpino.

 La cumbre no me obsesiona, el Chaltén ni siquiera es un sueño para mi, llamarlo sueño me parece mucho, mi sueño son todas las montañas, desde una serrania mínima que me saque del aburrimiento de la llanura hasta las esbeltas montañas de granito, vertiginosas y con líneas de nieve en sus paredes. El granito combinado con el hielo es simplemente bello.

 Lo importante es escalar, meterse en el granito, limpiar fisuras con la piqueta, poner un friend y admirar aquellos que hace 50 años no lo tenían y andaban con una masa norme y estacas de madera, pero soñaban con lo mismo, con escalar, con darlo todo, y ver el mundo desde arriba, descubrir lugares que nadie ha visto jamas, lugares que para el resto de los mortales estan vedados.

 Pese a todo volvería siempre a escalar esas paredes de granito y hielo porque son realmente hermosas.

 

 Gracias a mis hermanos de montañas...Ramiro Villanueva y Nico Cantini!! Sin ellos no hubiera podido dar ni un solo paso.

 

Read 2451 times Last modified on Lunes, 07 Abril 2014 12:53
Login to post comments