Mendoza

Mendoza (11)

Lunes, 24 Marzo 2014 03:24

Ag. El Cohete

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Aguja ubicada en el cajón de los Arenales, antes del primer tapón a la izquierda. Desde el refugio se la ve muy vertical, pero si la observamos cerca del primer tapón veremos que es bastante acostada. Sin embargo se trata de una aguja muy interesante, larga y con buena roca de la mitad hacia arriba. La aguja posee 5 largos inferiores para alcanzar lo que se conoce como bloque empotrado, y que es visible desde el refugio Tupungato. Estos largos que son fáciles (4+), pueden hacerse en ensamble; no es recomendable hacerlos en solitario, porque hay mucha piedra suelta y arena sobre la superficie de roca lo que la convierte en una escalada de cuidado.

  Del bloque empotrado hacia arriba, pasamos por una repisa enorme, más bien un campito, donde puede vivaquearse sin problemas, y hasta se encuentra agua en algunas ocasiones. De este punto hacia arriba comienza la dificultad y la verdadera aguja. La roca es muy buena y la escalada discurre por granito de fisuras netas y escalada atlética. Para la vía de los techos, es necesario un camalot 5 si no se quieren problemas al salir del techo. De otra manera con un 4 y mandandosé nomás se pasa por un offwidth bastante complicado y expuesto.

  Luego siguen varios largos, y uno de ellos que en la guía figura como 4!, realmente es un cuarto pero de cuidado, porque no hay posibilidad de asegurar y se esta muy expuesto. Hay que dar seguro de cuerpo. Luego de esto se llega a una especie de cumbre, pero en realidad el filo continua, asi que se puede ir a otra y otra y otra.

  La aguja es seria, se siente su peso. La escalada es larga, de muchas horas y los rapeles generalmente de noche porque se suman los largos de ensamble inferiores que ahora hay que rapelar. La escalada completa demanda unas 12hs largas, entre salir y volver al campamento. 

Del Bloque empotrado hacia abajo es importante prestar atención en los rapeles porque el terreno es muy trabado y suele engancharse la cuerda al retirar.

Recomiendo ir con agua suficiente, sobre todo en verano porque el sol pega fuerte toda la tarde, cada uno con su mochilita, algo de comida, linterna, etc. El largo de abajo del techo es fantástico, un 6b muy bonito que consiste en una escama que se sube parte dulfereando .

Hacía ya un año y medio que no iba a Arenales. En aquel momento habiamos estado con Nico casi 15 días, escalamos en el Cajón y nos fuimos
para allá. La idea era escalar ahí y después rumbear para el Torres del Campanario. Hicimos unos largo
s en las agujas olvidadas pero no pudimos llegar arriba porque había mucha piedra suelta. Intentamos ir al campanario pero el clima nos planteó

Sábado, 22 Febrero 2014 21:10

Cerro Tolosa

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Cerro Tolosa (5300) - Glaciar del Hombre Cojo - Mendoza - Argentina

Sábado, 22 Marzo 2014 18:36

El macizo de los Gemelos

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     El Macizo de los Gemelos, es un grupo de montañas ubicado en plena cordillera Real, en limite Argentino-Chileno, algunos kilómetros al sur de Puente del Inca, donde la frontera hace una extraña inflexión en sentido Oeste - Este.

Domingo, 23 Marzo 2014 15:05

Cordón del Río Blanco

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   A comienzos del siglo XX, 1904, el geólogo alemán, Dr. Federico Reichert, fue contratado por el Ministerio de Agricultura de Argentina para estudiar recursos mineros en este pais. "...Encantado por la grandiosidad de la Cordillera de los Andes..." Reichert dedicó varios años de su vida a la exploración de esta englaciada y aislada región ubicada al sur de Puente del Inca.
     Como tuvimos ocasión de comprobar en el terreno, este científico y su compañero el Dr. Helbling eran alpinistas, duros y valientes. Todavía seguimos sin explicarnos como pudieron hacer esas ascenciones con grampones de 10 puntas y piquetas de 90 cm !
     Reichert plasmó sus observaciones en el Libro " La Exploración de la Alta Cordillera de Mendoza", publicado por el Circulo Militar en 1927 y hoy agotado. En la biblioteca del Colegio Sagrado Corazón de Rosario dimos con un ejemplar y extrajimos una copia. Recuperamos ese tesoro, lo hicimos nuestro, repasamos decenas de veces cada itinerario y cada cumbre. Con su viejo sombrero de paño y su larguisima piqueta alpina, Reichert volvía a sus andadas...

Lunes, 24 Marzo 2014 01:51

Quebrada de las Dos Abras

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La quebrada se abre al este y en forma perpendicular al Rio Tupungato, apenas a dos o tres mil metros de P. de Vacas, desde donde se ve a la distancia (al sur, el lugar donde brota un chorro de agua ).
     En Punta de Vacas la llaman - vagamente - quebrada "del chorro" o algo asi, pero me parece que nadie de los de ahi le entro mucho mas que un par de kilometros. Como al fondo la quebrada tiene dos portezuelos muy llamativos, se podria llamar "Quebrada de las Abras" o "de las dos abras" o también " del Chorro" o "del Agua de Punta de Vacas" según Pablo Gonzalez.  Nos han dicho que muy antiguamente por ahi se pasaba contrabando que venia del portezuelo vecino al Cerro Polleras y terminaba (inexplicable para mi) en Potrerillos. Y que varios contrabandistas estan todavia en las alturas.


Desembocadura. Abanico aluvial.
     El arroyo de la quebrada desemboca trasponiendo una notable puerta rocosa. A partir de ahi, se forma como es habitual un abanico aluvial; o sea: una pendiente de forma semicircular apoyada sobre el lecho de la quebrada del Tupungato. El abanico, de unas 150 ha, esta compuesto por material suelto arrastrado por el arroyo que baja de la quebrada.
     Es como si con un compas se hubiera trazado un semicirculo donde todos los puntos tienden a tomar altura hacia la punta.....
     El proceso es mas o menos asi: El agua baja por la quebrada por una fuerte pendiente, cargada de energìa, capaz de ir arrastrando mucho material (desde fina arena y limo a rocas). De golpe desemboca en la quebrada del tupungato, ya no hay pendiente, pierde la fuerza y no siendo capaz de arrastrar el material lo deposita en una zona que va quedando sobreelevada respecto del resto del terreno. A la menor crecida el arroyo se derrama hacia algun lateral, hasta que vuelve a rellenar ese terreno, vuelve a derramar, vuelve a rellenar en otra parte, y asi sucesivamente se va construyendo el "cono aluvial". Todo esto es relativo, hay que acordarse que los paisajes evolucionan a saltos, que uno los mira y no pasa nada y de golpe en horas transforman lo que hace meses o años estaba quieto.
     Yo pienso que el abanico aluvial de esta quebrada es una forma "muerta". El abanico ya no esta formandose: hoy el arroyo atraviesa su propio abanico por una zanja labrada por la corriente, varios metros debajo del nivel del abanico. Que ha pasado ?? Probablemente lo de siempre : hoy dia falta la energia que alguna vez permitio arrastrar tanta piedra, falta el agua, faltan las precipitaciones, falta el hielo derritiendose....
     Es muy interesante observar que normalmente estos abanicos aluviales modifican el trayecto de la corriente de agua de la quebrada principal, arrinconandola contra la margen opuesta. Si se mira bien, es el cono aluvial de la quebrada de las abras el responsable del corte de la senda de vehiculos trazada años atras por la Quebrada del Tupungato.
     Cuando de una y otra margen se acumulan alterantivamente varios abanicos aluviales el andinista tiende a volverse loco dando largos rodeos, subiendo pendientes para bajarlas un poco mas adelante, descendiendo a veces profundos barrancones.....

Formas vivas y muertas: Esto tiende a pensar si el paisaje que vemos se esta formando en este momento o se formo en el pasado. Por ejemplo aca frente a Rosario esta lleno de paisajes vivos, que son esos islotes que van apareciendo: primero son un banco de arena, despues algun yuyal, despues arbustos. En cambio uno puede mirar una quebrada como la de Horcones y darse en cuenta que las fuerzas capaces de abrir semejante boquete ya no estan, dejaron la huella, pero ya no actuan.

Un valle glaciar.
     Esta quebrada es un valle modelado por el paso de los hielos. Para mi ver, el glaciar llegaba desembocar en la quebrada del tupungato, una altitud bastante baja, unos 2.500 mts. Pero no estoy seguro. Ni tuve tiempo de mirar ni tampoco se mirar bien y aparte tenia el sol de frente (dios mio !!!! ). Si es seguro que apenas a dos kilometros quebrada adentro hay dos formas que denuncian la actividad del hielo: por una parte un grupo de rocas pulidas y rayadas y por otra parte una "hombrera" en la margen sur, es decir un abrupto cambio de pendiente que se produce en el costado de la quebrada, un verdadero hombro. (La forma de "el capitan" en Yosemite es una clasica y monumental hombrera).

Lo que parece que ha pasado en varios de estos valles, tal vez tambien en la desembocadura de la q. de las dos abras, es que en lo que era el valle glaciar despues del retiro del hielo fue excavado un valle fluvial.


     Como puede alguien saber si un valle es glaciar ? Hay que sumar elementos y agregar un poco de intucion. Esto no es un catalogo de formas, pero suponiendo que estamos en Mendoza ahi va:

GRANDES MARCAS: Valle de fondo plano y margenes empinadas ( tipicamente el valle del Rio Cuevas). Valle escalonado (tipicamente la quebrada Fea, Vallecitos, quebrada de las Arcas en Cachi). Valle con curvas rectificadas (casi todos los que se ven). Hombreras (ver mas arriba, por ejemplo el Marinero en Arenales es una hombrera). Espolones truncados (riscos laterales con forma de piramide, por ejemplo tal vez algunas agujas de Arenales, la margen sur de la Q. Rio Blanco ). Valles colgados ( Quebradas laterales que desembocan mucho mas arriba que el lecho actual de la quebrada principal. Ejemplo quebradas Navarro-Los Gemelos, Vargas, Blanca ). No hay que dejarse engañar por el pedregullo que ha ido disimulando las formas despues que el hielo se retiro. La mirada del humano tiene que penetrar los acarreos y tratar de ver las formas que tendria todo si no estuvieran....

MARCAS MEDIANAS: Morenas (es a veces un poco dificil saber si algo es o no es una morena, incluso ni estos tipos a veces se ponen de acuerdo. La característica seria de material suelto, sin absolutamente ninguna clasificacion, sin estratos, donde el limo mas fino convive al lado de un bloque de decenas de toneladas).Rocas aborregadas ( una especie de lomos de piedra que tienen el frente abrupto hacia donde bajaba el hielo. Recuerdo que en el Chañi estaba lleno). Drumlims o cesta de huevos (acumulaciones de piedra suelta. Solamente me acuerdo haberlas visto al fondo del arroyo Barroso al norte del Atuel)

MARCAS CHICAS: Bloques erraticos (enormes piedras de varios metros cubicos que no se sabe como pueden estar ahi) Rocas pulidas. Rocas estriadas. (en el talud de subida a la Quebrada de Vargas, sobre el granito, estan claras esas marcas)

Tramo inferior.
     En el tramo inferior, los primeros ocho o diez kilometros, este valle tiene dos caracteristicas:

1) En el sentido longitudinal, es muy empinado: se suben 200 o 300 mts. por cada mil recorridos. Ademas, al contrario que su pariente cercano, la Quebrada Fea, no es escalonada, sino de pendiente bastante constante.

2) En el sentido transversal, igual que la Fea, algo opresiva, estrecha y enmarcada en acarreos empinados y riscos casi verticales.
     En esta parte de la quebrada, mirando directamente al oeste, se ve la ruta internacional y el pueblo de Penitentes. Viceversa: si recuerdan, cuando se baja de Puente del Inca hacia Punta de Vacas, mirando directamente en el sentido de la ruta, en lo alto se ve un tramo de esta quebrada.
     En la quebrada todo aparece caotico, hay piedra angulosa de todos los tamaños cubriendo todo, incluso los arbustos. Son las avalanchas de nieve y piedra que han caìdo desde los altos riscos laterales. Esta si que es una forma viva y actual !!! En esta parte los arrastres de piedra y pedregullo ni siquiera permiten que haya un sendero, en poco tiempo se vuelve a tapar.....
     El caño de agua sube por la quebrada dos o tres kilometros hasta aproximadamente la desembocadura de un empinado vallecito que viene de lo que en el mapa figura como " Cerro de las Vacas". El caño no toma de ningun diquecito, ni de un solo lugar sino por una zona perforada. El agua que se toma parece manar directamente debajo del pedregullo de un acarreo lateral, infiltrada quien sabe en que lugar.... Este caño, mayormente de metal, ha sido y debe ser un buen laburo: recorre como 6 kmts, y cagado a cascotasos primero debe cruzar el rio tupungato y despues el cuevas. La presion en Punta de Vacas es de como trescientos metros de desnivel, asi que hay sonoras perdidas de agua.
     En cuanto al vallecito del "Cerro de las Vacas", desemboca formando su propio y empinado abanico aluvial, confinado entre las paredes rocosas. Apenas puede decirse que eso sea un valle. Aunque "invita" a subir por ahi, habria que tener cuidado: en invierno las avalanchas deben hacer turno para cubrir el fondo y en el verano debe ser un cascoterio.
     Hasta los 3.200 mts. aprox. la quebrada esta cubierta de vegetacion de arbustos espinosos de varias clases. Hay tambien algunas leguminosas (hasta trebol blanco vi ) y varias gramineas que supongo que para las vacas, guanacos, etc. pueden parecer apetecibles. En relacion a animales silvestres, vimos un par de liebres, pocos y desconfiados pajaros (cachilos, dormilonas, lejanos y grandes planeadores), insectos (entre ellos las arañas parte del microclima del lugar). No pudimos ver ni un guanaco, pero vimos sus rastros, pastos comidos, "dormideros", y varias sendas.
     Pasada la quebradita del Cerro de las Vacas la quebrada de las abras supera dos taludes de pedregullo. Para mi, ignorante y apurado, son de origen dudoso. Podrian llegar a ser una antigua morena ? (Morena: deposito de roca suelta que deja la actividad glaciar)
     Nunca en los primeros kilometros de quebrada el humano podria asentarse con seguridad, si tuviera suerte, no hubiera grandes terremotos y tuviera invernos secos, tirarìa algunos añitos. Pero al final quedaria debajo de algun alud.

La lucha del agua y la piedra.
     Para el viajero - como diria Reichert - es interesante hacer una observacion. Aunque - como la Fea - la quebrada es cerrada, y no tiene sendero, se gana altura con facilidad. Lo que pasa es que el arroyo es debil y al hacerle poca fuerza a los acarreos, no consigue erosionarlos y no forma esos espantosos barrancones sueltos que hay en la Quebrada Fea donde la fuerza del arroyo (que es un parto vadear ) resiste violentamente el ataque de los acarreos socavandolos continuamente.
     Estando tan encerrada, la quebrada de las abras, esta dominada por los acarreos, los llamados "depositos de talud". Aunque tienden tambien a tomar forma de abanico, son muchisimo mas empinados que un abanico aluvial. El acarreo puede tener pendientes superiores a los 35 grados.
     Se puede pensar lo que sucede en el fondo de la quebrada como una lucha entre el agua y la piedra. En los primeros kilometros, donde todavia aflora el arroyo, por ahora el agua sigue resistiendo a pesar del terrible ataque de los acarreos que quieren cubrirla y desparecerla para siempre. Sobre los 3200 mts. el fondo de la quebrada empieza a hacer una serie de notorias "hondonadas", pequeñas cuencas sin un desagote visible, encerradas entre material de los acarreos laterales. Probablemente durante el deshielo alli se formen lagunas pero el agua en vez de correr y abrir un lecho sobre el valle se infiltre entre las piedras para aparecer mucho mas abajo....Mientras no cambie el clima, arriba el agua ha perdido la batalla, ha desaparecido de la superficie refugiandose en lo recondito del pedregullo.

Los glaciares de escocombros.
     En los libros de geologia se llama asi a una acumulacion de piedra  con hielo (que se ha infiltrado como agua y luego helado, o que ha caido como avalancha de nieve y piedras, o parte de un antiguo glaciar cubierto, o morena con hielo, etc.) Por la gravedad, igual que el hielo puro, tiende a fluir.
     Apenas terminadas las hondonadas, en una franja bastante definida, aparecen enormes y caoticas acumulaciones de rocas de todos los tamaños, como si una topadora gigante hubiera estado moviendo material suelto. Casi todas estas "lenguas" parecen provenir de empinados valles laterales y tienen un frente muy abrupto de material fino, coronado en un tapiz de rocas mas grandes, bastante horizontales, que se desprenden continuamente. Esta es tambien una forma muy viva: cuando paramos a almorzar, una de estas barreras no paro un minuto de desprender piedras... Para el viajero, son la parte mas molesta del recorrido.
     En algunas zonas se han acumulado miles de enormes rocas angulosas que son de cuidado. Me parece que pueden provenir de desprendimientos masivos y rapidos de piedras (aludes) desde los riscos laterales y despues han sido trasladados y reacomodados, tal vez por este mismo fenomeno de los glaciares de escombros. 
     Pero todo tiene su fin, y en la zona de los cuatro mil metros por suerte se entra en la parte superior de la quebrada.
     Se puede comentar que Mendoza es una de las zonas con mas glaciares de escombro en el mundo. Reune dos ingredientes en proporcion justa: agua cantidad necesaria, roca molida en cualquier cantidad....
     La mayoria de estas acumulaciones provienen de empinados y enriscados valles laterales, tal vez lo que se llamaria circos glaciares, cuencas alguna vez labradas por el hielo que hoy ocupan los cascotes y la nieve.
     Donde termina el primer tercio de la quebrada hay enormes y verticales paredones de roca con cascadas heladas que llevan a una hermosa cumbre que en el mapa figura con unos enigmaticos 4.860 mts. Una montaña imposible, por lo menos por este lado.... En la margen sur se abren boquetes tan grandes que delimitan unos bloques montañosos que quedan medios independientes.
     Se observan muchas crestas rocosas afiladas y algunas agujas, que indicarian una erosion glaciar muy avanzada, que ha enflaquecido estas montañas antiguamente rellenas y gorditas, conviertiendolas en angulosas y empinadas montañas de pasarela

La quebrada superior.

     Sobre los cuatro mil metros, en muchas partes, el fondo del valle empieza a descubrirse mostrando afloramientos de la roca madre. Pienso que el hielo, el glaciar, no se retirò todo de golpe. Tal vez cuando se levantaban las Piramides de Egipto todavìa se veria el hielo desde el Rio Tupungato, y cuando Pizarro completaba su obra emancipadora por fin quedo limpia de hielo la piedra pulida que estoy mirando en este momento..... No es algo que haya descubierto Green Peace. El avance y el retroceso de los hielos es un ciclos repetidos, tal vez centenares, miles de veces....
     Para el caminante las cosas vuelven a componerse, ya no hay hondonadas ni tampoco dificiles barreras de pedregullo. La quebrada es muy amplia, apenas una quebrada. Los laterales se retiran y al fondo aparecen dos portezuelos que bajarian a una quebrada vecina, la Colorada, una gran quebrada.
     Si uno mira la pieda todavia que aflora, esta pulida por el glaciar, rayada, estriada. Aparentemente el glaciar trabajaba a la vez como una lija fina y una lija gruesa: al fondo llevaba desde grandes piedras hasta arena fina y con la presion del hielo hacia su trabajo.
     En varias partes se observan unos extraños cañones labrados en la roca. Tiene varios metros de profundidad, son estrechos, de paredes casi verticales. Que es esto ? Aparentemente no tienen nada que ver con la actualidad. Son otra forma muerta, un residuo del pasado. Cuando todo estaba cubierto de hielo, una fuerte corriente de agua, "subglacial", corria debajo del hielo, formando estos cañones en la roca. Hoy han quedado al aire y a veces son usados por las nuevas corrientes de agua de deshielo.

El Cordon Escondido.
     El andinista se desanima, sube, da vueltas, pone huevo y al fondo de la quebrada sigue viendose el cielo. Es asi, en esta rara quebrada al fondo no se ve ninguna cumbre sino el cielo. Entonces el tipo, que carga muchos malos calculos piensa: "otra vez me mande una cagada, otra vez le hice perder el tiempo a esta gente".
     Cuando ya esta sin esperanzas y sigue para arriba para terminar de una vez, aparecen por fin las montañas.
     Dando margen a la parte superior de la quebrada se levantan cinco o seis cumbres de alrededor de cinco mil metros. La primera, al este nor este, entre las dos abras, es una cumbre de material suelto, que corona una llamativa barranca rocosa de varios cientos de metros. A pesar de todo parece una montaña sencilla.
     El abra mas baja y pequeña comunica directamente con la quebrada del Colorado, mas al norte. El otro portezuelo, de forma casi tubular, llamativo, provocador, una perfecta "artesa glaciar", te manda a un pequeño valle que tambien desemboca perpendicularmente en la Q. Colorada.
     Mas al sur aparecen tres o cuatro cumbres sobre un mismo filo. La ultima, una piramide gorda, es "El Escondido" que subimos nosotros.
     Este filo de cumbres separa hacia el sur de la Quebrada Fea (en realidad entre medio hay una extravagante quebrada que ha quedado intercalada y descolgada entre ambas...).
     La quinta cumbre, al oeste, muy linda y la mas dificil.
     Todas tienen una altura parecida, tal vez anden dentro de los 100 mts. de diferencia. Como el fondo del valle queda bastante alto, (nosotros acampamos sobre los 4.600 mts. ) para subir cualquiera de estas montañas el desnivel es de apenas 500 mts.


     Adonde se fue el albañil que levanto este paisaje ?? Aunque para nosotros la nieve era un manto grueso se puede ver que ya queda poco hielo. Solamente en el extremo este sureste hay algunos afloramientos de algunas hectareas. Seguramente debajo del pedregullo haya bastante mas hielo sepultado. 

Lunes, 24 Marzo 2014 02:01

Quebrada Fea

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El plan original – formado a partir de información bastante escasa, porque íbamos a visitar una zona muy poco relevada y muy aislada – en esta salida era entrar por Punta de Vacas hacia el Sur a la quebrada del río Tupungato, cruzar este curso de agua, caminar por el margen derecho 10 o 12 km. hasta la entrada de la Quebrada Fea. Después, recorrer esta quebrada por 25 km. hacia el Este, hasta un punto en que lo único que sabíamos, por una foto satelital, era que había un glaciar, treparnos a unos filos que dan al Cordón del Plata, y bajar por la Quebrada de Vallecitos. Eso incluía el ascenso al Plata por el Oeste, que hasta donde sabíamos, sería el primero por esa cara. Este plan nos debía llevar entre 8 y 10 días. De todo esto se cumplió muy poco...

Día 1: sábado 15 de noviembre

      Después de un retraso en el viaje de Rosario a Mendoza, arribamos con el tiempo justo para tomar el colectivo a Punta de Vacas. Llegamos a este caserío cerca de las 14:00, repartimos los últimos montones de comida y equipo común y nos largamos a caminar.     La primera alteración al plan original fue cuando encontramos que un carro montado sobre un cable de acero que se usa para cruzar el Tupungato (un torrente muy fuerte y caudaloso, imposible de vadear), estaba trabado con cadenas y candados. Tuvimos que ponernos los arneses y engancharnos con unos cordines y mosquetones a otro cable de acero con una roldana que cruza el río un poco más arriba. Así pasamos en "tirolesa"… una tirolesa bastante distinta a la que anuncian las empresas de "turismo aventura" tan de moda, porque la nuestra pasaba a poca distancia del torrente furioso (que nos salpicaba) y el cable era, en realidad, dos pedazos de alambre grueso unidos precariamente por las puntas sobre la mitad del río.

      Después del cruce del Tupungato y 5 horas y media de caminata fácil llegamos hasta la entrada de la Quebrada Fea y como no hacía frío, a la noche tiramos los aislantes y las bolsas atrás de una piedra e hicimos un vivac. Encendimos un lindo fuego con leña seca de los arbustos del lugar, tomamos un buen vino y caliche. La reunión y la conversación alrededor del fuego (cuando es posible hacerlo) siempre son símbolos especiales en la montaña, se trata de la repetición de un rito inmemorial, nos sentimos unidos a quienes recorrieron esos lugares y les dieron significado mucho antes que nosotros. Como dice Glauco, quién sabe qué figura forma nuestro comportamiento en el tiempo, qué cosa ponemos en orden en el universo al repetir el rito.

Día 2: domingo 16 de noviembre

      Nos despertamos a las 6:00 y una hora después ya seguimos avanzando por la Quebrada Fea, con un terreno que se hacía cada vez más complicado: acarreos, rocas inestables de todos los tamaños, laderas que caían a pique sobre el río. Tuvimos que descalzarnos un par de veces para cruzar el arroyo que baja por la quebrada, aunque más adelante pudimos evitarlo gracias a los puentes de nieve sobre el agua.      Cerca de mediodía empezó a nevar y hacia las 16:00 (caminamos cerca de 8 horas netas ese día) tuvimos que parar y armar la carpa porque la nevada se había hecho fuerte. La nieve al principio se fundía al llegar al piso cálido, pero al atardecer ya lo cubría con una capa de varios centímetros. La tormenta duró 18 a 20 horas y se acumularon cerca de 30 cm. de nieve en el lugar donde estábamos, a 3.400 metros de altura.

      Pasamos las largas horas de la nevada muy tranquilos, aunque algo incómodos, adentro de la carpa, tomando mate, vino y cuándo no, caliche, y escuchando música.

Día 3: lunes 17 de noviembre

      A mediodía dejó de nevar y, una vez que nos pareció que el tiempo iba a mejorar, levantamos el campamento.      Proseguimos el avance por la quebrada, más difícil todavía por la consistencia y la profundidad de la nieve recién caída. En varios tramos nos cuidamos de seguir de cerca el curso del río, ya que la nieve podía tapar piedras inestables y afiladas. En alguno de esos tramos, con fuerte caída hacia el río, tuvimos que usar los grampones y las piquetas para mayor seguridad.      En 6 horas llegamos a los 3.900 metros (a esta altura ya no había vegetación alguna) y acampamos.

Día 4: martes 18 de noviembre

      Desarmamos la capa y seguimos progresando lentamente por un terreno complicado hasta los 4.400 metros, donde establecimos nuestro último campamento. Tiempo de caminata: 10 horas y media.      Estas caminatas de los primeros días no fueron fáciles, como demuestra la gran cantidad de horas que caminábamos y la poca distancia y desnivel que superábamos. La Quebrada Fea consiste en una serie de extensiones planas por las que corre un arroyo. Los "planchones" son 11 y están unidos por encajonamientos, difíciles de transitar porque están formados por rocas de todos los tamaños, muy inestables. En estos encajonamientos, a cada paso existe el peligro concreto de romperse una pierna por pisar mal o porque cede una piedra, y un rescate por tierra es muy improbable. Un compañero del accidentado debería bajar la quebrada y conseguir un helicóptero. Además, varias veces hay que cruzar el arroyo, lo que implica descalzarse y meterse en el agua bajo cualquier condición de tiempo. La precipitación de nieve también complica no sólo por hacer más pesada la marcha, sino también porque oculta los peligros del terreno. Con la tormenta se había acumulado mucha nieve blanda y a veces había que abrir huella con las piernas que se enterraban completamente. Caímos varias veces en huecos de nieve que nos llegaban al pecho y de los cuales había que pelearla para salir.

      Pero así como el lugar es aislado y duro, también es muy hermoso (la quebrada de fea sólo tiene el nombre). Los glaciares han dejado su rastro, más que en otras partes de Mendoza que conozco. Los relieves son agudos, bien alpinos. Montañas de más de 5.000 metros como los Enanos Blancos, el Morro Rojo, otra de forma piramidal de la que ignoramos el nombre, limitan la quebrada con sus pendientes abruptas y cumbres afiladas (especialmente uno de los Enanos que parece un cuchillo con un penacho de viento blanco casi permanente sobre la cima), volcando sobre ella sus glaciares. A lo lejos, dependiendo del punto en que uno esté, pueden verse al Aconcagua, el Ameghino, la Mesa y parte del Mercedario, los Gemelos, y otros cerros.

      A 4.400 metros, solamente teníamos noticia de un andinista (Gabriel Cabrera) que haya andado por ahí antes que nosotros, y haciendo el viaje a la inversa (entrando por el Cordón del Plata y saliendo por Punta de Vacas); unas pocas expediciones entraron, hace muchos años, pero solamente hasta el Portezuelo de los Enanos, bastante más abajo. En este campamento nos dimos cuenta de que no íbamos poder seguir avanzando hacia el Cordón del Plata, como era nuestro plan original. El equipo técnico que llevábamos era insuficiente para encarar el glaciar que se nos presentaba a poca distancia y del cual nos habíamos hecho una idea muy errada mirando la foto del satélite. La realidad: un glaciar importante de varios km. de extensión, con todas las características típicas: el circo, la rimaya, la cascada de séracs, la lengua terminal, muchas grietas transversales y longitudinales que se veían... y muchas otras que no se veían porque habían sido tapadas por la nieve reciente. Además de la barrera del glaciar, era claro que para llegar al Cordón del Plata no sólo necesitábamos más equipo, sino también más días, porque las distancias son muy largas (y en gran altitud) y el terreno es muy intrincado, poco claro, casi caótico.

Día 5: miércoles 19 de noviembre

      Una vez abandonado el plan original, buscamos una alternativa. Nada temprano salimos del campamento y cruzando campos de nieve y algunos acarreos que sobresalían de la nieve, subimos un cerro. Algunas pendientes tenían apenas algo menos que 40º, pero no había mucho peligro de deslizarse si uno daba un mal paso, porque la nieve era bastante blanda, aunque el esfuerzo era considerable. Podía haber cierto riesgo de avalancha (especialmente bajo un labio de hielo en la ladera de la montaña). Más arriba la inclinación decrecía pero la nieve era más dura y había que andar con cuidado; la piqueta y los grampones me dieron más seguridad. El filo que conducía a la cumbre tenía una pendiente pronunciada (quizá unos 40º) de roca de mala calidad, con mucho azufre, que se desmoronaba, y a ambos lados daba a neveros muy inclinados. Con cuidado fuimos subiendo los últimos metros. Después de 4 horas llegamos a la cima, donde el altímetro marcó 5.035 metros y no había rastro de ningún ascenso anterior. Se trataba de un cerro virgen, por lo que levantamos una chotata y dejamos, protegido por una bolsa, un papel anotado con nuestros nombres, la fecha y hora de cumbre, las condiciones del tiempo (soleado y hasta caluroso, como lo fue siempre desde el fin de la nevada), la ruta de ascenso y el nombre que le pusimos a la montaña: "Cerro de la Certeza". De ese punto en adelante, todo es misterio.

Día 6: jueves 20 de noviembre

      Fuimos hasta el glaciar y nos metimos entre las hermosas torres que forman su parte final. Gramponeamos y usamos las piquetas un rato en hielo duro con buena pendiente pero sin mucho desnivel, por la falta de equipo técnico suficiente.      A mediodía volvimos al campamento, desarmamos la carpa y comenzamos a bajar, lo que no fue sencillo. Al cruzar los neveros hacía mucho calor, por el reflejo del sol; más abajo, la mayor parte de la nieve se había fundido, con lo que debimos atravesar un terreno bastante peligroso, inestable, de rocas afiladas y quiebres sobre el río. Tuvimos que tener mucho cuidado, y aún así nos caímos varias veces cada uno, afortunadamente sin consecuencias más graves que unos cuantos raspones y lastimaduras.

      A las 20:30 nos detuvimos a vivaquear en un lugar con vegetación cerca del río. Fue reconfortante sentir el aire perfumado por las plantas después de las agotadoras caminatas por puro hielo, nieve y roca. Era notable ver cómo la vegetación llegaba hasta una morrena que parecía cortarle el paso; del otro lado de la morrena, casi sin diferencia de altura, el terreno era totalmente árido.

Día 7: viernes 21 de noviembre

     El regreso desde el último vivac, a pesar de que el entorno era más amistoso por la presencia de vegetación, no fue más cómodo que el resto del camino. La Quebrada Fea no se da por vencida tan fácilmente...

      Cuando terminamos de recorrer la Quebrada Fea y llegamos por fin al río Tupungato, hicimos un alto frente al refugio Río Blanco que se alza, medio en ruinas, al otro lado del río. En ese lugar encontré un espinillo lo suficientemente alto como para darme sombra. El tiempo era muy soleado y caluroso. De alguna manera me sentí obligado a retribuirle a ese espinillo su gentileza, y lo regué con agua del Tupungato. ¿Por qué cuento esto? No tiene sentido, acá abajo es absurdo, casi ridículo. Sin embargo, allá, era lo correcto, allá si tenía sentido devolverle al espinillo algo a cambio de lo que me dio. Como el rito de la reunión alrededor del fuego, como levantar una chotata en una cumbre, se trata de actos que no se pueden explicar en el llano, en la ciudad. Hay que ir allá para entender su significado y su símbolo y para comprender su necesidad. Yo creo que si volviera a hacer este viaje, reconocería al espinillo amigo que me dio sombra entre todos los demás.

      Finalmente, después de una caminata de 11 horas desde el último vivac, nos encontramos frente al cable de acero que atraviesa el río Tupungato. Era tarde y nos preocupaba la subida del nivel del agua, por lo que decidimos esperar a la bajante de la mañana siguiente para cruzar. El último incidente del día fue el encuentro cercano con una araña pollito que hizo cambiar a los bravos montañeros un vivac bajo cielo estrellado por una carpa cerrada e incómoda.

Día 8: sábado 22 de noviembre

      Temprano a la mañana cruzamos el río por la dudosa tirolesa y en poco tiempo estábamos en Punta de Vacas esperando el colectivo a Mendoza.

 

 

 

Andrés C. Argutti

 G.R.A.M.

 Noviembre de 2003

Lunes, 24 Marzo 2014 03:00

Quebrada del Potrero Escondido

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Estos son algunos apuntes sobre la quebrada del Potrero Escondido:

    La quebrada es afluente de la Quebrada del Rio Blanco, a la que se le une aproximadamente en el primer tercio inferior. Se puede acceder bajando (desde el oeste) o subiendo ( desde el Este) por la Q. del Rio Blanco. Este ultimo acceso es muy sencillo porque en unas 5 o 6 horas desde Punta de Vacas se llega a la desembocadura, previo paso por el Ref. Rio Blanco y el estrechamiento del Rio Blanco, donde una buena senda consigue mantenerse en la margen sur sin cruzar.
    Como todas estas quebradas afluentes de otra mayor, presenta un gran desnivel en la desembocadura, mas de 200 mts.
    Este tipo de accidente ( el mismo que en la Q. de Vargas, Navarro, etc.) fue generado por la actividad glaciar: por la quebrada principal corria una corriente de hielo al nivel de la parte superior del desnivel. Cuando el hielo se derritio, la quebrada accesoria quedó "colgada" (asi se llaman, "valles colgados") y el arroyo que portaba debió superar ese desnivel como fuera. Algunas ( VArgas, P. Escondido) tienen hoy profundos cañones cavados en la roca viva, saltos de agua, etc.
    El Arroyo del P. Escondido en un verano seco puede pasarse aunque es turbulento.
    Al pie del talud de la desembocadura hay un excelente sitio de acampe de arrieros, con leña incluido, a unos 2.600 mts snm.
    El talud se sube por amplios y comodos zig zag sobre la margen este. Cuando termina se ve la quebrada, sus potreros escondidos, un lindo y lejano cerro piramidal de 5.000 al fondo.Esta forma de piramide es otro testimonio de la erosion del hielo. No es una forma "casual", es una forma que se repite por todo el planeta. Picos similares aun en Mendoza, el Cuerno, La Mano, etc.
    La quebrada del Potrero Escondido se transita por la margen sureste. Se ingresa con direccion oeste y en unos 2 o 3 kmts. se gira francamente al oeste (quedando entonces la quebrada totalmente paralela al Rio Blanco).
    Apenas entrando, al sureste, hay dos quebraditas muy cerradas. Una de ellas, que llamamos Quebrada del IGM, la seguimos un par de horas hasta que la escalada resulto demasiado y no pudimos (real, no pudimos) seguir subiendo.
    Luego, de la margen sur, se presenta una serie casi ininterrumpida de riscos durante varios kilometros.
    El arroyo corre bastante profundo. Hay una explicacion para esto: Al derretirse los glaciares el arroyo era capaz de llevar mucho material y de depositarlo a lo largo del valle. Cuando los hielos retrocedieron y el arroyo se quedo sin "combustible" ( agua) fue enclavandose en sus propios depositos anteriores de roca formando un pequeño cañon.
    La cara norte del Valle esta dominada por un extrañisimo cerro de algo menos del 5000, el Colorado. Seguramente virgen. Es un cerro que podria figurar en el mejor libro de geologia: la cumbre es un perfecto anticlinal, es decir una arruga, un pliegue de la corteza terrestre. Esa parte es arida y empinada.
    Del otro lado esta el pasto para el ganado, tal vez unas 200 vacas podrian veranear ahi.
    Otra particularidad del valle, es que permite ver los grandes corrimientos (fallas que montan unas rocas sobre otras sobre largos planos de deslizamiento ). La mas "baja", (la falla Penitentes), se puede visualizar tal como es: un monumental deslizamiento de rocas estratificadas que se encimaron sobre otras.  

 

 

El valle tiene sucesivamente 3 extrañas bandas rocosas que lo cortan transversalmente, probablemente coincidiendo con las fallas. La última es la que lo separa de la zona del Portezuelo Bajo del Rio Plomo.
    La primera banda rocosa, un precipicio empinado, a veces vertical, a veces con enormes extraplomos, esta perforado por varias corrientes de agua que caen como grandes cascadas. Por una de ellas, escalando un poco, conseguimos acceder al segundo escalon del valle, donde se encuentra el verdadero "Potrero Escondido", un rincon de unas 500 ha. en la cara sur del valle. Ahi hay alguna formacion de roca oscura muy abundante en fosiles marinos. Es notable el paisaje al pie del primer escalon: un anfiteatro totalmente llano y empastado, cerrado por paredes de roca estriada y vertical con cascadas colgando. (Todo es tan "nuevo" que los arroyos que provienen de dos de las cascadas corren totalmente paralelos a menos de 300 mts. uno de otro por varios kilometros y sin juntarse).
    Por lo que se ve en la foto satelital y lo que se observa en el terreno, es muy probable que solo en epocas recientes (digamos 10 o 20 mil años), el valle del Potrero Escondido haya incorporado a su propio caudal todo lo que esta sobre el primer escalon.
    Los dos espacios que quedan arriba del primer y segundo escalon tienen una direccion notablemente transversal a la direccion del valle principal. TAl vez antes del ultimo avance glaciar esas fueran quebradas directamente tributarias del valle del Rio Blanco. Despues el hielo proveniente de la ultima banda rocosa debe haber rebalsado hacia el este y como una brutal topadora se habra llevado puestos los margenes este de esos valles, poniendo ambos en conexion con el Potrero Escondido.
    Los Clonquis. El margen sur del P.E. esta formado por "Los Clonquis" un conjunto de 3 o 4 cumbres rocosas, espantosas, de unos 4.500 mts. La primera al este tiene que estar virgen, no hemos visto por donde subirla. La segunda y la tercera tal vez desde el oeste permitan algun malabar.
    El paso hacia la paralela Quebrada de Chorrillos esta inmediatamente al este del primer Clonqui, sobre un paso llano y libre de riscos. Desde ahi se ve el Tupungato, el Polleras, el Meson de San Juan, el Aconcagua, los Enanos Blancos, etc. Para acceder a ese portezuelo uno debe remontar el Potrero Escondido hasta pasar la banda rocosa de la margen sur y ahi tomar un amplisimo tobogan libre de riscos que en diagonal va subiendo hacia el filo. Hay sendas muy marcadas, pero hay que encontrarlas.

 


OBSERVACION SOBRE LOS PAISAJES DE LA CORDILLERA MENDOCINA:
    Una ayuda para entender el paisaje.
    Cuando uno observa un paisaje, esta viendo"formas". Toda forma tiene una explicacion: algo paso para que los campos de U$ 12.000 tengan una leve "lomita", para que la pared sur del Aconcagua sea el precipicio que es o para que el lugar donde se asienta el casino de Mar del Plata este donde este.
    Pues bien: lo que ve, lo que ha ocurrido, es relativamente NUEVO. Generalmente, mayormente, las formas estan modeladas por la erosion, que depende de hechos recientes, 10.000 años, o 200.000 años, o 300.000 años. Estos profundos valles, estos audaces picos son resultado de "pocos años" de actividad.
    En Mendoza tal vez ayudaría pensar que todo este espacio formado hoy por valles y cumbres muchas veces estaba antes nivelado al nivel de las cumbres (o mas) y que la erosion fluvial y glaciar fue "vaciando" material y formando los valles.
    En cambio otra cosa, mucho, muchisimo mas vieja, son las rocas que forman esas formas. Son como los ladrillos de la casa. Aca la unidad es el millon de años, pero podemos hablar de 160 o 200 millones de años. O de 500 millones en Los Gigantes. O de mas de 1.000 millones en Tandil.
    Asi que resumiendo la "escala significativa" podria ser asi:

 

hombre = 1 año
clima = 1000 años
formas = 10.000/100.000 años
rocas = 1.000.000 años 

 

Lunes, 24 Marzo 2014 03:10

Aguja Murallón

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Aguja ubicada en el cajón de los Arenales, sobre el primer tapón a la derecha, pasando la aguja Julio Benay. En el frente de la aguja que da al Sur, existe una única vía, llamada "El elixir del druida" (6a,350m). La roca es buena de granito rojizo y muy fisurada. Es conveniente llevar un set de clavos ya que la vía es poco repetida y no hay seguros naturales desde donde rapelar. Por el tipo de formación, no existen pichotes, sino que todo esta muy fisurado y la roca no forma seguros naturales. Atención que hay mucha roca enorme suelta. No confiar en seguros naturales. Una vez se termina la pared queda un filo cumbrero caminable bastante largo que demanda 1 hora aproximadamente. Armamos todos los rapeles con clavos. No encontramos instalaciones anteriores. Se fijaron los dos primeros largos el día anterior. 

 

 

Los largos se suceden uno tras otro, ya perdimos la cuenta de los metros recorridos, y los largos vividos.
La sequedad de la roca se siente en la garganta,
el reloj corre presuroso tratando de alcanzar cuanto antes esa hora.
Un par de caramelos es todo, sin agua para beber,
cada tanto pienso en arrojarme a la laguna cristalina
que brilla allá abajo y calculo si desde aquí arriba podré caer dentro de ella.

 

El Murallón es un libro que disfrutamos metro a metro,
cada hoja es una escalada apasionante, llenas de pasos bonitos,
los últimos largos nos llevan a "caminar", hasta la cumbre
estamos a mitad de camino, nos falta lo peor, los rapeles.

 

Dormitamos mientras el otro se descuelga en la noche
el cansancio nos acecha, no cortamos clavos,
cortamos bulones de media cuando recuperamos la cuerda,
la resignacion de una cuerda que se traba, se combina con la otra que se corta
a la medida exacta, para confirmar leyes universales.

 

Tratamos de recordar donde estaban las reuniones,
fogonazos de piedras que caen al valle, son alucinaciones, como las estrellas,
como la vía láctea, ó como aquellas luces de una civilización que nos parece ahora tan lejana.

 

La soledad de un relevo me llena de preguntas y anhelos,
veo una luz alla abajo, es mi compañero, una parte de mi, buscando el próximo relevo;
mientras, me doy cuenta que palmeo la roca como si fuera una fiera para que se calme.
Por un momento creí que tenía vida. 

 

Abril de 2001

(Ramiro Casas y M.F. Kvarta)